Los ingenuos (8)

No puedo evitar recuperar poemas de años atrás, aunque aparezcan neuras de las que ahora me río, todos tenemos derecho a madurar y cada uno por su camino… Y tras “quitarle el polvo” a los amores de primera juventud  (“Viejos versos de cuando era joven”) voy revisando, entre otros, los de “joven experto”  o de la ingenuidad machadiana “de esa segunda inocencia que da el no creer en nada” y que forman parte de la serie “Los ingenuos”

No puedo estar más contento.
¡Vaya suerte que he tenido!
al haberla sorprendido
en el engaño.

Cuando volvió de pegármela,
con la traición consumada,
me dijo, sin despeinarse,
que solo conmigo estaba.

Ha de entenderse, no obstante,
que no es mi pretensión,
hablar de infidelidad;

el cómo, cuándo, a qué o a quién
se es fiel, es cosa de cada cual.

Pero odio la mentira impenitente,
e interesada, que ignora y daña
a quiénes dices que amas.

Puede que sienta dolor,
pero resulta indudable
que es peor la decepción
por haber sido estafado
por quien menos me esperaba.

Nada de escenas ni llanto,
fiesta por todo lo alto,
que ha sido mi salvación
haberle visto el plumero
sin comerme el pato entero,
cuando aún hay solución.

Se traspasa una condena,
porque ella ya tiene a otro
al que, con todo su amor,
podrá volver a engañar.

A reírme de mí mismo
y a celebrar lo aprendido,
más vale ser un ingenuo
con ganas de superarse,
que un loco enfurecido
que llega a desesperarse.

Evita en toda ocasión

convertir tu orgullo herido
en ira u obcecación.
Sin pensar en la venganza,
llegarás a hacerte sabio,
si te ríes del suceso,
si eres y te sientes libre
para una nueva elección,
sin temor a los fracasos
y mirando hacia lo alto,
sin censura ni reproche.

Actúa después del día,
y deja pasar la noche,
que es imperio de la calma.
No es lo mismo reaccionar
que actuar con reflexión
y aplicar tu decisión.

Yo te lanzo pensamientos
y no es otra mi intención.
Tú, después,
quédate con los que quieras
que siempre tuya es la opción
de disfrutar tanta vida
y tanto amor que te queda.

(de “Los ingenuos” – 8 –  1.992)

 Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

 

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Un comentario Agrega el tuyo

  1. No hay nada más saludable que el reirse de uno mismo.
    Un abrazo

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