Los ingenuos (12)

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Como te explico, mi niño
que yo no te sé decir,
que no existe una receta;
alcanzarla o que te alcance
no es solo suerte o azar,
que no te vale pensarlo,
ni tampoco el desearla,
o convertirla en obsesión.

De nada me sirve todo,
yo no te puedo explicar
ese sueño tan abstracto,
y tan global, al que dieron
en llamar, “felicidad”

Y aunque te pida que luches
por no dejarla escapar,
recuerda, es una entelequia
que sea posible algo más
que momentos o chispazos

y que tendrás que luchar
contra
el dolor producido
al no poderla alcanzar.
Puede que el arcano esté,
en evitar sentirte mal,
y aprender del sufrimiento,
a valorar alegrías.

 Creo que lo lograrás,
– y me puedo equivocar -,                      
mas te sentirás mejor si
esta situación la vives
sin aferrarte al pasado,
rey de culpabilidades,
ni al futuro indescifrable
y que es heraldo del miedo
(por lo que pueda pasar)

No mates día tras día
tu tiempo, breve y fugaz,
el instante, este presente,
que se acaba de escapar.

No le cubras de un pasado
que ya no puedes cambiar,
ni, preocupado, te cargues
con ese incierto futuro
que no puedes abarcar.

Ni se te ocurra pensar
en aquello que sucede,
y no estaba en ti evitar.

Vívelo todo así, sin más,

aprendiendo a ver qué pasa,
con el fluir de la existencia
sin temor ni indignación.

Ignora a cuantos te digan

lo que tienes que hacer tú,
sin acordarse de ti
y en beneficio de ellos,
a todo el que te reproche,
el no haberle comprendido
o haber desobedecido,
y sin que ellos reconozcan
sus propias sombras o errores.

Mata a la culpa tan pronto
la veas que asoma, por algo
que no es obra o causa tuya,
que nadie te pida cuentas,

ni jueces o magistrados,
con leyes indiferentes,
y en códigos enclaustrados,
ni otras “autoridades”
tales como profesores,
políticos, militares
papa, obispos, confesores.

A todos ustedes pido
que no intenten imponernos,
lo que ustedes creen verdad…
Aunque sé que es lo que haréis,
os lo tenía que decir,
porque soy un disidente
de cualquier imposición
y haya tragado más de una,
por vivir en el planeta
de la santa inquisición.

Desconfía de consejos,
– incluido el que aquí va -,
para que nadie te imponga
normas, leyes o pecados,
sin que adquieras la conciencia
de que son utilizados,
para inocular con ellos
virus de culpabilidad
inyectado en sus doctrinas,
o inapelables sentencias,
y eliminar insumisos
a esta puerca sociedad.

Ya ves, no puedo enseñarte
cómo podrías tú lograr
algo tan tuyo y personal,
como sentir felicidad.

Pero, al menos, sí te he dicho
como podrás evitar
vivir siendo un infeliz.

 
Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Muchas gracias

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