Mal digo maldigo

He oído maldecir, no solo a gitanos, a  brujas o magos, no se olviden de incluir,                             a los cristianos. En la Biblia hay maldiciones, exclusión y excomuniones, que han venido muy bien a esa gente tan divina, para poder arrimar el ascua                                    a su sardina. Yo lo he visto primero, decíamos de pequeños…